Siempre que me pongo a escribir pasadas las nueve de la noche se repite la misma rutina. No lo puedo evitar. Cierro los párpados, lentamente, como esas cancelas automáticas que utilizan las tiendas caras. Intento pensar en algo original; motivar los impulsos que el cerebro manda a mis dedos para que tecleen de manera coherente y, de repente, sin que nadie la llame, surge nítida y a la más alta resolución (la más elevada que permite una pantalla dentro de mi cerebro, que no puede ser de muchas pulgadas pero se ve bien, vamos) pues sí, aparece… ella, mi neurona. Y la muy capulla siempre tiene la misma pose: sentada en el suelo, apoyada en una pared blanca nuclear y con la cara semicubierta por un gorro mexicano duerme a pierna suelta. Vale, será un tópico. Seguro que en México no hay nadie durmiendo la siesta en la calle con un sombrero de mariachi pero es lo que me viene a la cabeza. No tengo la culpa… o a lo mejor sí, es algo que oculta mi subconsciente, estado, ámbito o proceso mental al que estoy a punto de acceder. Y mira que había yo estado pensando en un montón de temas para este post. Por cierto, antes de que se me cierre el otro ojo, ya tengo en la cabeza el boceto del Manifiesto Diletante. Eso no quiere decir nada porque en el estado semionírico en el que me encuentro seguro que se me olvida; o a lo mejor sueño con él, o con la neurona otra vez. ¡¡Qué perra es!! Bueno, lo dicho, en algún momento del futuro más o menos cercano pienso trasladar a este espacio de discusión abierto al mundo los postulados que rigen la militancia diletante. Uff, casi me doy con la pantalla. ¡Despierta tía, que tampoco te hago trabajar tanto! Lo cierto es que hoy has patinado un par de veces, a lo mejor por eso estás así. En fin, a ver si algún turista te roba el sombrero.
No, sí sabía yo que se te iba a dar bien esto de juntar letras….felicidades!!!
Escribe algo un poco más concreto sobre algún tema, te mando al menéame y a convertirse en un gurú 2.0. En dos días de conferenciante.
Gurú, qué palabreja , más curiosa. Voy a hacer ahora mismo un post sobre ella.
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Jo, eres un genio. Me lo paso bomba leyéndote. Lo de la neurona mariachis es muy original. Estoy por escribir algo en ese tono que usas (imitarte, vaya). Entiéndase imitarte como pintorrear un borrón y decir que se parece a un cuadro del Greco (si es que así no llego yo a ninguna parte; si hasta las comparaciones que uso son malísimas). Bueno,en fin, que lo intento… Te leo, a ver si se me pega algo.
Enhorabuena, ahora en serio, eres muy bueno en esto (aunque tú ya lo sabías).
Me alegro que te divierta. Por cierto, te contaré un secreto: mi neurona mariachi es la protagonista de un cuento que aún está por escribir. A ver si un día de estos la despierto y me lo cuenta…
Será un placer leer ese cuento. Dile a tu neurona que vaya abriendo los ojos, que el paisaje lo merece.
Un abrazo
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